Hace 3 semanas
jueves 4 de febrero de 2010
martes 2 de febrero de 2010
Se le enfría el sentimiento a la que pretende describir con humanas palabras el universo eterno.Se le quiebra la memoria y no recuerda más el porqué de sus miedos.
Se le caen las ideas, los sueños y las tragedias insignificantes de las que aveces consigue ser protagonista.
Se le antojan las mañanas cuando ya no hay energía en las azoteas boreales.
Se le inquieta la paciencia.
...
Se le prenden las certezas y la curiosidad.
Por los botones de su espalda corre lento el hilo añejo de la locura.
Porque locos andan los ciegos de memorias....
cuánto más?
Tampoco pretendo que me entiendan.
Total
....
lo último que quiero es la comercialización de inútiles catársis.
lunes 1 de febrero de 2010
viernes 18 de diciembre de 2009
miércoles 16 de diciembre de 2009
No te he prometido muchas cosas últimamente. No te he hablado de bajarte el universo a los pies. Tampoco te he contado los sueños que tuve contigo hace un par de noches. No te di todos los besos que eran tuyos el anterior fin de semana, no tomé tu mano el tiempo que hubiera querido. Te reclamé confianza...cuando la mía andaba resquebrajada. No lancé los "te amo" en voz alta, ni la tercera parte de la veces en que los sentí hacer explosión en mi pecho y sienes. Otra vez.
Cómo explicarte, sin que nada suene oxidado, sin que las palabras vengan de algún otro lugar...cómo hacerte entender, manteniendo a mi alma tranquila, sabiendo que lo sabes y no hay más duda en ti. Cómo me saco la incertidumbre del pecho, aún cuando la seguridad pelea contra mi propia corriente.
Aún siento que en cualquier momento, soplará el viento fuerte y desaparecerás. Como todo lo que me ha hecho sonreír sinceramente. Y no, no es consciente. No quiero sentirme así. Te creo y confío en ti. Qué ha pasado conmigo, qué es lo que no recuerdo exactamente...cuando tienes grilletes invisibles en las manos, nada resulta demasiado fácil. Son esas cosas que no me dejan dormir. No hay nada más oscuro que mi yo interior. Nada más aterrador y amenazante. Las bases de mi misma están construidas sobre almohadones de nada. Y yo, tristemente, me dejo hundir por el presentimiento de haberme perdido otra vez.
Ya sé que nada de esto tiene demasiado sentido para ti. No debería. Eres, siendo completamente honesta, lo más increíble que tengo entre las manos, colgando de cada hilo que une mi corazón. No quiero que te asustes mi amor. No durará mucho esta silente enfermedad. Me quiero curar.
Si de confesarte todo se tratara...tendría que pasarme los días y las noches de mi vida para contarte mi historia. No sería muy coherente, olvidaría fechas, enredaría los días y todos los acontecimientos. Obviaría muchas penas para no ponerme a llorar. Recordaría después de muchos años algunas cosas graciosas, me reiría tanto que solo acertarías a reír conmigo, sin entender nada. Te contaría sobre mis pequeñas maldades, el mal humor que me infecta a veces, mis frustradas actuaciones en pro de alguna cosa muy cercana a mí. Mis múltiples causas perdidas. Te explicaría mis manías, una a una. El porqué de la pena infinita que de vez en cuando te dejo ver en mis ojos.
Si de confesarte se tratara...
Te llamaría esta misma madrugada a pedirte que nunca te vayas. Aún si hay kilómetros que nos separan, las distancias físicas nunca son importantes. Es la distancia del alma la que me asusta a morir. Aún no me explico cómo podría pasar, amándonos de esta manera irracional y bella. Ya sabes lo que dicen de las personas enfermas...nunca tienen completa seguridad de nada. Están marcadas por pequeñas llaguitas de infancia, que sangran de vez en vez, cubriéndoles los ojos de bruma. Impidiéndoles ver todo lo que realmente hay. Son débiles. Yo soy más débil que mañana. Estoy segura.
Estoy segura de que mañana todo irá mejor conmigo, que tú habrás curado todas esas heridas chiquitas a besos, miradas profundas y juegos...que mañana no habrá ni rastro del apagón que sufre mi cielo, tu habrás terminado de prender todas las luces del universo. Soy por ti, como tú por mí. Todo.
Vamos a sembrar ese árbol gigante en el patio de atrás. Donde un columpio nos hará creer que estamos en todos los países del mundo. Donde las ventanas de nuestra casa solo miren a un sol de tarde precioso. No te voy a soltar de la mano. Acompáñame siempre y prometo buscar para ti todas las estrellas que puedan ser creadas, todos los planetas para que tus historias puedan crecer.
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